De La Plata, a India
El grupo de teatro Vuelve en Julio participará en dos festivales en ese país con su obra infantil “Código pirata”
Tal como lo dejan en claro como moraleja en su obra, lo importante es la aventura, la amistad y el camino que hacemos para lograr lo que anhelamos. Y es así, como si hubieran encontrado un tesoro, que el grupo Vuelve en Julio vive los días previos de este viaje que les dará la posibilidad de llevar “Código pirata” a participar del Festival Internacional de Teatro de Bangalore,y de las Olimpíadas Teatrales de Orissa. Luego de casi siete años de trabajo constante en los escenarios platenses, del país y de la Latinoamérica, abren el cofre internacional, haciendo pie en tierra India, donde también tienen programada una función en Calcuta.
El grupo se formó en 2002, y en estos años de trayectoria ha estrenado las piezas “In partibus infidellium”, “El rey Arturo y el santo Grial”, “La concepción del tiempo imaginado” y “…ne me quitte pas…” -estas dos últimas de danza-teatro-, entre otras. La mayoría ha obtenido reconocimientos en festivales y encuentros teatrales, y algunas se han representando en la ciudad de Buenos Aires, Tucumán, Ecuador, Bolivia y Perú.
En el caso de “Código pirata”, el año pasado ganó los concursos de la Comedia Municipal y Provincial y también ha participado en el Festival Nacional de Teatro 2008, donde el grupo se hizo de dos premios “Atina”, que otorga esta sociedad de teatristas independientes conformada por críticos y organizadores de espectáculos internacionales. Fue este incentivo que le dio el empujón a los actores para lanzarse a la aventura de encontrar otras costas donde llevar a sus exitosos piratas.
“Es una obra que nos encanta; todas las que hacemos son originales del grupo. Pasamos mucho tiempo investigando para cada puesta. Esta tiene mucho trabajo físico, hay mucha adrenalina en escena. Si bien tienen un autor, todas nuestras obras terminan siendo creaciones colectivas, porque todos hacemos nuestros aportes”, comentan desde el grupo.
“La repercusión que tuvo la obra, tanto en el público como en los diferentes jurados que la vieron, nos ayudó a ver mejor que estábamos ofreciendo un espectáculo de buen nivel. Eso, sumado a que es una pieza en la que no se habla (hay sonidos, pero los actores no hablan) nos incentivó a empezar a buscar la posibilidad de participar en festivales internacionales; fue así que en India vieron nuestro material, y nos invitaron a participar de los encuentros de Bangalore y Orissa”, cuenta una de las actrices, Natalia Maldini.
En total son cinco los integrantes del grupo que viajarán: ella; los otros dos actores, Iván Haidar y Mauro Menegat; el autor y director de la obra, René Mantiñán, y un asistente, el actor Carlos Uncal. Partirán el 26 de agosto y tienen previstas tres funciones, las dos de los festivales y una en Calculta, que es la primera de las invitaciones que han recibido, de las que pueden surgir otras. Los pasajes corren por cuenta de ellos, pero allá tienen cubierto el alojamiento, los traslados y algunos otros gastos.
Maldini comenta que “todo el grupo está muy feliz por haber alcanzado este logro. Como elenco independiente de La Plata, siempre hemos hecho todo solitos, sin demasiada ayuda, a pulmón. Con los festivales nos fuimos haciendo conocidos, y ahora hasta recibimos un subsidio del Instituto Nacional de Teatro para encarar nuestra nueva producción. Estamos en un excelente momento y lo disfrutamos porque sabemos nos llegó porque venimos trabajando mucho”.
Con respecto a la obra, la actriz describe que “está concebida con cuadros muy visuales; el fondo es negro y crea el efecto visual de una cámara negra que permite trucos visuales muy interesantes. Y cuenta la historia de tres piratas que buscan un tesoro; primero se ve la competencia entre ellos por encontrarlo, pero cuando lo tienen, descubren que fueron más interesante la amistad y el vínculo que nació entre ellos y la aventura vivida, que el tesoro en sí”. Ahora, estos tres piratas, se lanzan a otra aventura, la de conquistar al público de India. Nada menos.
sábado, 1 de agosto de 2009
Estrenan "Poco cívicos", de Jazmín García Saquicq - Fuente: http://www.eldia.com/cultura/ampliar.aspx?id=227
Estrenan "Poco cívicos", de Jazmín García Saquicq
La joven directora de teatro Jazmín García Sathicq vuelve a los escenarios con una nueva obra. En agosto presentará junto a la Compañía Sapucay “Poco cívicos”. Las funciones serán los sábado a las 22, en El Viejo Almacén El Obrero, de 13 esquina 71.
Luego, en setiembre, la obra participará representando a Argentina en el Festival de Teatro ENTEPOLA 2009 (Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano),en Brasil.
La obra escrita y dirigida por García Sathicq cuenta con la actuación de Ramón Woites, Rodrigo San Martín, Elías Pedernera y Ana Paula Allegro. El diseño escenográfico es de la autora y Cristian Mediavilla,quien también está a cargo de la realización escenográfica. La operación de sonido la hace , también jefa de producción.
La trama indaga sobre qué es lo que hacemos con nuestro tiempo, cómo construimos nuestro tiempo y cómo elaboramos nuestros silencios. “Cuando algo nos implica, cuando lo que nos implica deviene en un acontecimiento trágico, ¿lo dejamos a un costado y hacemos que esto nunca ocurrió? ¿Cómo opera la ceguera, el cinismo, la hipocresía, sobre una sociedad violenta? ¿Es advertido o está cotidianamente incorporado al código social natural?”, se pregunta García Sathicq.
“La pieza tiene un tratamiento humorístico desde su construcción dramatúrgica y desde el lenguaje actoral puesto en escena. Un humor irónico, un humor que se desprende de observar, desde otra perspectiva, la barbarie naturalizada en éstos hombres. Aunque todo cobrará un sabor amargo cuando uno se aleje y vea las cosas desde otra perspectiva, deja de ser gracioso lo que hacen y comienza a cobrar un tinte siniestro”, agrega la autora.
POCO CIVICOS.- Sinopsis: Tres de la mañana. Tres hombres conviven en soledad. Un dogmático código de convivencia y respeto ha sido acordado. Algo hace que no puedan dormir. Llega un paquete con piernitas. No es esperado. ¡Una niña! El pasado vuelve e irrumpe en el presente.¡Ojalá el pasado sea mudo!, pero habla. ¿Entonces qué hacemos con él? ¿Hacemos que nunca ocurrió?
La joven directora de teatro Jazmín García Sathicq vuelve a los escenarios con una nueva obra. En agosto presentará junto a la Compañía Sapucay “Poco cívicos”. Las funciones serán los sábado a las 22, en El Viejo Almacén El Obrero, de 13 esquina 71.
Luego, en setiembre, la obra participará representando a Argentina en el Festival de Teatro ENTEPOLA 2009 (Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano),en Brasil.
La obra escrita y dirigida por García Sathicq cuenta con la actuación de Ramón Woites, Rodrigo San Martín, Elías Pedernera y Ana Paula Allegro. El diseño escenográfico es de la autora y Cristian Mediavilla,quien también está a cargo de la realización escenográfica. La operación de sonido la hace , también jefa de producción.
La trama indaga sobre qué es lo que hacemos con nuestro tiempo, cómo construimos nuestro tiempo y cómo elaboramos nuestros silencios. “Cuando algo nos implica, cuando lo que nos implica deviene en un acontecimiento trágico, ¿lo dejamos a un costado y hacemos que esto nunca ocurrió? ¿Cómo opera la ceguera, el cinismo, la hipocresía, sobre una sociedad violenta? ¿Es advertido o está cotidianamente incorporado al código social natural?”, se pregunta García Sathicq.
“La pieza tiene un tratamiento humorístico desde su construcción dramatúrgica y desde el lenguaje actoral puesto en escena. Un humor irónico, un humor que se desprende de observar, desde otra perspectiva, la barbarie naturalizada en éstos hombres. Aunque todo cobrará un sabor amargo cuando uno se aleje y vea las cosas desde otra perspectiva, deja de ser gracioso lo que hacen y comienza a cobrar un tinte siniestro”, agrega la autora.
POCO CIVICOS.- Sinopsis: Tres de la mañana. Tres hombres conviven en soledad. Un dogmático código de convivencia y respeto ha sido acordado. Algo hace que no puedan dormir. Llega un paquete con piernitas. No es esperado. ¡Una niña! El pasado vuelve e irrumpe en el presente.¡Ojalá el pasado sea mudo!, pero habla. ¿Entonces qué hacemos con él? ¿Hacemos que nunca ocurrió?
Estudiar desde casa - Fuente: http://www.eldia.com/cultura/ampliar.aspx?id=231
Estudiar desde casa
La educación a distancia está cada vez más difundida. Hay facultades que ofrecen diplomaturas y títulos de posgrado. Aquí, algunas de las opciones vinculadas a la culturales y el arte
No es una novedad que la informática ha acortado las distancias. Sus ventajas son múltiples, y ahora brindan la posibilidad de conseguir desde La Plata un título de universidades de otros puntos del país. En general, son posgrados de carreras para graduados.
Por ejemplo, la Universidad Católica de Córdoba brinda “on line” la Diplomatura en Gestión Cultural.
Es un programa académico orientado a capacitar al interesado brindándole herramientas prácticas y nociones teóricas que le permitan trazar un escenario de situación sobre el contexto y la problemática de la gestión y construcción de los proyectos culturales y artísticos.
Los contenidos están agrupados en dos grandes ejes: los escenarios y las herramientas. Escenarios, entendidos como el contexto, el conjunto de factores externos, en el que sucede un acontecimiento. Mientras que las herramientas, son técnicas, tácticas y estrategias que le permitirán actuar en ese contexto, y de hecho aportar, incrementar, o modificar las situaciones.
La formación tiene como objetivo desplegar los escenarios para que el alumno pueda determinar su complejidad y posteriormente las características del ámbito de aplicación de su trabajo, ofreciéndole también herramientas, casos prácticos y experiencias previas que le permitan interactuar con ese contexto, modificarlo y poner en circulación nuevas ideas, conceptos o símbolos, lo cual, idealmente se constituye en la tarea de los productores y gestores culturales.
El curso tiene la modalidad a distancia, dirigida a personas que no viven en la ciudad de Córdoba y que no cuentan con este tipo de opciones de formación en su localidad de residencia.
Los docentes producen el material de la Diplomatura, que consiste en texto, fotos, referencias visuales y sonoras, entre otras. Este material está contenido en una plataforma tecnológica que permite el acceso a los alumnos, docentes y tutores. Los contenidos se habilitan en la plataforma de manera secuencial, en función de la duración de los mismos.
Una vez a la semana se realiza una tutoría, y los alumnos disponen del chat, correo electrónico y teléfono para comunicarse.
Con respecto a la evaluación, los alumnos realizan una actividad integradora de cada materia y al finalizar el curso presentan un proyecto / trabajo final.
La duración es de 10 meses y la carga horaria, de 400 horas reloj.
La Diplomatura está dirigida a: graduados o estudiantes avanzados de diversas áreas –artes, comunicación, turismo, diseño, arquitectura, administración, humanidades o carreras afines-, que deseen formarse en la gestión de espacios o eventos, dentro del ámbito privado o público; productores independientes, animadores socio-culturales o personal de la administración pública, organizaciones no gubernamentales, empresas privadas, instituciones educativas, etc., que deseen formarse o actualizar sus conocimientos para potenciar su aporte o iniciarse en el mercado laboral; artistas, comunicadores, editores, funcionarios del área cultura, turismo, patrimonio y arquitectura, docentes de nivel medio y superior, escritores, músicos, estudiantes avanzados de carreras afines, abogados, diseñadores, técnicos.
El curso comienza el 18 de agosto; hay tiempo para inscribirse hasta el 1º de agosto. Se hace sólo vía web: http://siuc3.uccor.edu.ar/web/siuccweb/index_cur.jsp.
POSGRADO
El IUNA ofrece la carrera de posgrado de Especialización en Producción de Textos Críticos y de Difusión Mediática de las Artes con la posibilidad de realizar los estudios a distancia.
Tiene una duración de un año y medio, y está dirigida a egresados universitarios de áreas humanísticas, de la comunicación social o de las distintas carreras artísticas.
Las asignaturas incluidas en el proyecto “Pantallas críticas: un modelo metodológico para el desarrollo de la educación superior en la crítica y difusión de las artes con recursos virtuales interactivos” (subsidiado por el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica - Foncyt) ofrece la modalidad de cursado a distancia al 50% de los inscriptos en la carrera. La opción por esa modalidad puede realizarse antes del inicio de las cursadas.
Para realizar consultar, escribir a critica.alumnos@iuna.edu.ar.
La educación a distancia está cada vez más difundida. Hay facultades que ofrecen diplomaturas y títulos de posgrado. Aquí, algunas de las opciones vinculadas a la culturales y el arte
No es una novedad que la informática ha acortado las distancias. Sus ventajas son múltiples, y ahora brindan la posibilidad de conseguir desde La Plata un título de universidades de otros puntos del país. En general, son posgrados de carreras para graduados.
Por ejemplo, la Universidad Católica de Córdoba brinda “on line” la Diplomatura en Gestión Cultural.
Es un programa académico orientado a capacitar al interesado brindándole herramientas prácticas y nociones teóricas que le permitan trazar un escenario de situación sobre el contexto y la problemática de la gestión y construcción de los proyectos culturales y artísticos.
Los contenidos están agrupados en dos grandes ejes: los escenarios y las herramientas. Escenarios, entendidos como el contexto, el conjunto de factores externos, en el que sucede un acontecimiento. Mientras que las herramientas, son técnicas, tácticas y estrategias que le permitirán actuar en ese contexto, y de hecho aportar, incrementar, o modificar las situaciones.
La formación tiene como objetivo desplegar los escenarios para que el alumno pueda determinar su complejidad y posteriormente las características del ámbito de aplicación de su trabajo, ofreciéndole también herramientas, casos prácticos y experiencias previas que le permitan interactuar con ese contexto, modificarlo y poner en circulación nuevas ideas, conceptos o símbolos, lo cual, idealmente se constituye en la tarea de los productores y gestores culturales.
El curso tiene la modalidad a distancia, dirigida a personas que no viven en la ciudad de Córdoba y que no cuentan con este tipo de opciones de formación en su localidad de residencia.
Los docentes producen el material de la Diplomatura, que consiste en texto, fotos, referencias visuales y sonoras, entre otras. Este material está contenido en una plataforma tecnológica que permite el acceso a los alumnos, docentes y tutores. Los contenidos se habilitan en la plataforma de manera secuencial, en función de la duración de los mismos.
Una vez a la semana se realiza una tutoría, y los alumnos disponen del chat, correo electrónico y teléfono para comunicarse.
Con respecto a la evaluación, los alumnos realizan una actividad integradora de cada materia y al finalizar el curso presentan un proyecto / trabajo final.
La duración es de 10 meses y la carga horaria, de 400 horas reloj.
La Diplomatura está dirigida a: graduados o estudiantes avanzados de diversas áreas –artes, comunicación, turismo, diseño, arquitectura, administración, humanidades o carreras afines-, que deseen formarse en la gestión de espacios o eventos, dentro del ámbito privado o público; productores independientes, animadores socio-culturales o personal de la administración pública, organizaciones no gubernamentales, empresas privadas, instituciones educativas, etc., que deseen formarse o actualizar sus conocimientos para potenciar su aporte o iniciarse en el mercado laboral; artistas, comunicadores, editores, funcionarios del área cultura, turismo, patrimonio y arquitectura, docentes de nivel medio y superior, escritores, músicos, estudiantes avanzados de carreras afines, abogados, diseñadores, técnicos.
El curso comienza el 18 de agosto; hay tiempo para inscribirse hasta el 1º de agosto. Se hace sólo vía web: http://siuc3.uccor.edu.ar/web/siuccweb/index_cur.jsp.
POSGRADO
El IUNA ofrece la carrera de posgrado de Especialización en Producción de Textos Críticos y de Difusión Mediática de las Artes con la posibilidad de realizar los estudios a distancia.
Tiene una duración de un año y medio, y está dirigida a egresados universitarios de áreas humanísticas, de la comunicación social o de las distintas carreras artísticas.
Las asignaturas incluidas en el proyecto “Pantallas críticas: un modelo metodológico para el desarrollo de la educación superior en la crítica y difusión de las artes con recursos virtuales interactivos” (subsidiado por el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica - Foncyt) ofrece la modalidad de cursado a distancia al 50% de los inscriptos en la carrera. La opción por esa modalidad puede realizarse antes del inicio de las cursadas.
Para realizar consultar, escribir a critica.alumnos@iuna.edu.ar.
miércoles, 29 de julio de 2009
Escritos de San Martín - Fuente: www.elhistoriador.com.ar
Escritos de San Martín
El 13 de marzo de 1819, San Martín expresa en carta al caudillo oriental José Gervasio de Artigas su preocupación por la guerra civil declarada entre Santa Fe, la Banda Oriental y Buenos Aries: “Me hallaba en Chile acabando de destruir el resto de maturrangos que quedaban como se ha verificado e igualmente aprontando los artículos de guerra necesarios para atacar a Lima, cuando me hallo con noticias de haberse roto las hostilidades por las tropas de usted y de Santa Fe contra las de Buenos Aires. (…) Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo, transemos todo, y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieran atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria. En el momento que ésta se vea libre renunciaré el empleo que obtenga para retirarme; mi sable jamás se sacará de la vaina por opiniones políticas…”
El mismo día, 13 de marzo de 1819, también se dirige a Estanislao López, gobernador de Santa Fe, intentando conciliar las desavenencias internas: “Unámonos, paisano mío, para batir a los maturrangos que nos amenazan: divididos seremos esclavos: unidos estoy seguro que los batiremos: hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra con honor. La sangre americana que se vierte es muy preciosa y debía emplearse contra los enemigos que quieren subyugarnos. El verdadero patriotismo, en mi opinión, consiste en hacer sacrificios: hagámoslos, y la patria, sin duda alguna, es libre, de lo contrario seremos amarrados al carro de la esclavitud. Mi sable jamás saldrá de la vaina por opiniones políticas. (…) Transemos nuestras diferencias; unámonos para batir a los maturrangos que nos amenazan y después nos queda tiempo para concluir de cualquier modo nuestros disgustos en los términos que hallemos por convenientes sin que haya un tercero en discordia que nos esclavice”.
Un año más tarde, antes de embarcarse en la expedición para dar libertad al Perú, San Martín se dirige a los habitantes de las Provincias Unidas en proclama del 22 de julio de 1820: “Compatriotas: voy a emprender la grande obra de dar libertad al Perú, mas antes de mi partida quiero deciros algunas verdades que sentiría las acabaseis de conocer por experiencia. (…) Vuestra situación no admite disimulo; diez años de constantes sacrificios sirven hoy de trofeo a la anarquía; la gloria de haberlos hecho es mi pesar actual cuando se considera su poco fruto. Habéis trabajado un precipicio con vuestras propias manos y acostumbrados a su vista, ninguna sensación de horror es capaz de deteneros.
Compatriotas: yo os hablo con la franqueza de un soldado. Si dóciles a la experiencia de diez años de conflictos no dais a vuestros deseos una dirección más prudente, temo que cansados de la anarquía suspiréis al fin por la opresión y recibáis el yugo del primer aventurero feliz que se presente, quien lejos de fijar vuestros destinos, no hará más que prolongar vuestra incertidumbre. (…)
Yo servía en el ejército español en 1811. Veinte años de honrados servicios me habían atraído alguna consideración, sin embargo de ser americano; supe de la revolución de mi país, y al abandonar mi fortuna y mis esperanzas, sólo sentía no tener más que sacrificar al deseo de contribuir a la libertad de mi patria; llegué a Buenos Aires a principios de 1812 y desde entonces me consagré a la causa de América: sus enemigos podrán decir si mis servicios han sido útiles.
Compatriotas: yo os dejo con el profundo sentimiento que causa la perspectiva de vuestra desgracia; vosotros me habéis acriminado aun de no haber contribuido a aumentarlas, porque éste habría sido el resultado si yo hubiese tomado parte activa en la guerra contra los federalistas (…) En tal caso era preciso renunciar a la empresa de libertar al Perú, y suponiendo que la suerte de las armas me hubiera sido favorable en la guerra civil, yo habría tenido que llorar la victoria con los mismos vencidos. No, el general San Martín jamás derramará la sangre de sus compatriotas y sólo desenvainará la espada contra los enemigos de la independencia de Sudamérica. (…)
¡Provincias del Río de la Plata! El día más célebre de vuestra revolución está próximo a amanecer. Voy a dar la última respuesta a mis calumniadores: yo no puedo menos que comprometer mi existencia y mi honor por la causa de mi país; y sea cual fuere mi suerte en la campaña del Perú, probaré que desde que volví a mi patria, su independencia ha sido el único pensamiento que me ha ocupado y que no he tenido más ambición que la de merecer el odio de los ingratos y el aprecio de los hombres virtuosos.”
Fuente: www.elhistoriador.com.ar
El 13 de marzo de 1819, San Martín expresa en carta al caudillo oriental José Gervasio de Artigas su preocupación por la guerra civil declarada entre Santa Fe, la Banda Oriental y Buenos Aries: “Me hallaba en Chile acabando de destruir el resto de maturrangos que quedaban como se ha verificado e igualmente aprontando los artículos de guerra necesarios para atacar a Lima, cuando me hallo con noticias de haberse roto las hostilidades por las tropas de usted y de Santa Fe contra las de Buenos Aires. (…) Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo, transemos todo, y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieran atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria. En el momento que ésta se vea libre renunciaré el empleo que obtenga para retirarme; mi sable jamás se sacará de la vaina por opiniones políticas…”
El mismo día, 13 de marzo de 1819, también se dirige a Estanislao López, gobernador de Santa Fe, intentando conciliar las desavenencias internas: “Unámonos, paisano mío, para batir a los maturrangos que nos amenazan: divididos seremos esclavos: unidos estoy seguro que los batiremos: hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra con honor. La sangre americana que se vierte es muy preciosa y debía emplearse contra los enemigos que quieren subyugarnos. El verdadero patriotismo, en mi opinión, consiste en hacer sacrificios: hagámoslos, y la patria, sin duda alguna, es libre, de lo contrario seremos amarrados al carro de la esclavitud. Mi sable jamás saldrá de la vaina por opiniones políticas. (…) Transemos nuestras diferencias; unámonos para batir a los maturrangos que nos amenazan y después nos queda tiempo para concluir de cualquier modo nuestros disgustos en los términos que hallemos por convenientes sin que haya un tercero en discordia que nos esclavice”.
Un año más tarde, antes de embarcarse en la expedición para dar libertad al Perú, San Martín se dirige a los habitantes de las Provincias Unidas en proclama del 22 de julio de 1820: “Compatriotas: voy a emprender la grande obra de dar libertad al Perú, mas antes de mi partida quiero deciros algunas verdades que sentiría las acabaseis de conocer por experiencia. (…) Vuestra situación no admite disimulo; diez años de constantes sacrificios sirven hoy de trofeo a la anarquía; la gloria de haberlos hecho es mi pesar actual cuando se considera su poco fruto. Habéis trabajado un precipicio con vuestras propias manos y acostumbrados a su vista, ninguna sensación de horror es capaz de deteneros.
Compatriotas: yo os hablo con la franqueza de un soldado. Si dóciles a la experiencia de diez años de conflictos no dais a vuestros deseos una dirección más prudente, temo que cansados de la anarquía suspiréis al fin por la opresión y recibáis el yugo del primer aventurero feliz que se presente, quien lejos de fijar vuestros destinos, no hará más que prolongar vuestra incertidumbre. (…)
Yo servía en el ejército español en 1811. Veinte años de honrados servicios me habían atraído alguna consideración, sin embargo de ser americano; supe de la revolución de mi país, y al abandonar mi fortuna y mis esperanzas, sólo sentía no tener más que sacrificar al deseo de contribuir a la libertad de mi patria; llegué a Buenos Aires a principios de 1812 y desde entonces me consagré a la causa de América: sus enemigos podrán decir si mis servicios han sido útiles.
Compatriotas: yo os dejo con el profundo sentimiento que causa la perspectiva de vuestra desgracia; vosotros me habéis acriminado aun de no haber contribuido a aumentarlas, porque éste habría sido el resultado si yo hubiese tomado parte activa en la guerra contra los federalistas (…) En tal caso era preciso renunciar a la empresa de libertar al Perú, y suponiendo que la suerte de las armas me hubiera sido favorable en la guerra civil, yo habría tenido que llorar la victoria con los mismos vencidos. No, el general San Martín jamás derramará la sangre de sus compatriotas y sólo desenvainará la espada contra los enemigos de la independencia de Sudamérica. (…)
¡Provincias del Río de la Plata! El día más célebre de vuestra revolución está próximo a amanecer. Voy a dar la última respuesta a mis calumniadores: yo no puedo menos que comprometer mi existencia y mi honor por la causa de mi país; y sea cual fuere mi suerte en la campaña del Perú, probaré que desde que volví a mi patria, su independencia ha sido el único pensamiento que me ha ocupado y que no he tenido más ambición que la de merecer el odio de los ingratos y el aprecio de los hombres virtuosos.”
Fuente: www.elhistoriador.com.ar
29 de julio de 1966 - La noche de los bastones largos - Fuente: www.elhistoriador.com.ar
29 de julio de 1966 - La noche de los bastones largos
Carta de Warren A. Ambrose a The New York Times
El 29 de julio de 1966, las universidades nacionales fueron intervenidas y ocupadas militarmente en el episodio que se conoce como la “noche de los bastones largos”. Cientos de profesores, alumnos y no docentes que ocupaban varios de los edificios de las facultades de Buenos Aires en defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra fueron salvajemente golpeados por miembros de la Guardia de Infantería de la Policía Federal, enviados por Onganía, quien decretó la intervención a las universidades nacionales y la “depuración” académica, es decir, la expulsión de las casas de altos estudios a los profesores opositores, sin importar su nivel académico. La consecuencia de esta noche negra para la cultura nacional fue el despido y la renuncia de 700 de los mejores profesores de las universidades argentinas, que continuaron sus brillantes carreras en el exterior. A continuación transcribimos una carta del profesor Warren A. Ambrose, Profesor de Matemáticas en Massachussets Institute of Technology (MIT) y en la Universidad Nacional de Buenos Aires, publicada en la sección carta de lectores de The New York Times, el 3 de agosto de 1966.
Carta del profesor Warren A. Ambrose
Buenos Aires, Argentina, 30 de julio de 1966
Carta al Editor
The New York Times
New York, N.Y.
Estimados señores:
Quisiera describirles un brutal incidente ocurrido anoche en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y pedir que los lectores interesados envíen telegramas de protesta al presidente Onganía.
Ayer el Gobierno emitió una ley suprimiendo la autonomía de la Universidad de Buenos Aires y colocándola (por primera vez) bajo la jurisdicción del Ministerio de Educación. El Gobierno disolvió los Consejos Superiores y Directivos de las universidades y decidió que de ahora en adelante la Universidad estaría controlada por los Decanos y el Rector, que funcionarían a las órdenes del Ministerio de Educación. A los Decanos y al Rector se les dio 48 horas de plazo para aceptar esto. Pero los Decanos y el Rector emitieron una declaración en la cual se negaban a aceptar la supresión de la autonomía universitaria.
Anoche a las 22, el Decano de la Facultad de Ciencias, Dr. Rolando García (un meteorólogo de fama que ha sido profesor de la Universidad de California en Los Ángeles), convocó a una reunión del Consejo Directivo, de la Facultad de Ciencias (compuesto de profesores, graduados y estudiantes, con mayoría de profesores) e invitó a algunos otros profesores (entre los que me incluyo), a asistir al mismo. El objetivo de la reunión era asistir al mismo. El objetivo de la reunión era informar a los presentes sobre la decisión tomada por el Rector y los Decanos, y proponer una ratificación de la misma. Dicha ratificación fue aprobada por 14 votos a favor, con una abstención (proveniente de un representante estudiantil).
Luego de la votación, hubo un rumor de que la policía se dirigía hacia la Facultad de Ciencias con el propósito de entrar, que en breve plazo resultó cierto. La policía llegó y sin ninguna formalidad exigió la evacuación total del edificio, anunciando que entraría por la fuerza al cabo de 20 minutos (las puertas de la Facultad habían sido cerradas como símbolo de resistencia –aparte de esta medida no hubo resistencia). En el interior del edificio la gente (entre quienes me encontraba) permaneció inmóvil, a la expectativa. Había alrededor de 300, de los cuales 20 eran profesores y el resto estudiantes y docentes auxiliares. (Es común allí que esa hora de la noche haya mucha gente en la Facultad porque hay clases nocturnas, pero creo que la mayoría se quedó para expresar su solidaridad con la Universidad).
Entonces entró la policía. Me han dicho que tuvieron que forzar las puertas, pero lo primero que escuché fueron bombas, que resultaron ser gases lacrimógenos. Al poco tiempo estábamos todos llorando bajo los efectos de los gases. Luego llegaron soldados que nos ordenaron, a los gritos, pasar a una de las aulas grandes, donde nos hizo permanecer de pie, con los brazos en alto, contra una pared. El procedimiento para que hiciéramos eso fue gritarnos y pegarnos con palos. Los golpes se distribuían al azar y yo vi golpear intencionalmente a una mujer –todo esto sin ninguna provocación. Estoy completamente seguro de que ninguno de nosotros estaba armado, nadie ofreció resistencia y todo el mundo (entre quienes me incluyo) estaba asustado y no tenía la menor intención de resistir. Estábamos todos de pie contra la pared –rodeados por soldados con pistolas, todos gritando brutalmente (evidentemente estimulados por lo que estaban haciendo –se diría que estaban emocionalmente preparados para ejercer violencia sobre nosotros). Luego, a los alaridos, nos agarraron a uno por uno y nos empujaron hacia la salida del edificio. Pero nos hicieron pasar entre una doble fila de soldados, colocados a una distancia de diez pies entre sí, que nos pegaban con palos o culatas de rifles y que nos pateaban rudamente en cualquier parte del cuerpo que pudieran alcanzar. Nos mantuvieron incluso a suficiente distancia uno de otro de modo que cada soldado pudiera golpear a cada uno de nosotros. Debo agregar que los soldados pegaron tan brutalmente como les era posible y yo (como todos los demás) fui golpeado en la cabeza, en el cuerpo, y en donde pudieron alcanzarme. Esta humillación fue sufrida por todos nosotros –mujeres, profesores distinguidos, el Decano y Vicedecano de la Facultad, auxiliares docentes y estudiantes. Hoy tengo el cuerpo dolorido por los golpes recibidos pero otros, menos afortunados que yo, han sido seriamente lastimados. El profesor Carlos Varsavsky, director del nuevo Radioobservatorio de La Plata, recibió serias heridas en la cabeza, un ex secretario de la Facultad (Simón) de 70 años de edad fue gravemente lastimado, como asimismo Félix González Bonorino, el geólogo más eminente del país.
Después de esto, fuimos llevados a la comisaría seccional en camiones, donde nos retuvieron un cierto tiempo, después del cual los profesores fuimos dejados en libertad sin ninguna explicación. Según mi conocimiento, los estudiantes siguen presos. A mí me pusieron en libertad alrededor de las 3 de la mañana, de modo que estuve con la policía alrededor de cuatro horas.
No tengo conocimiento de que se haya ofrecido ninguna explicación por este comportamiento. Parece simplemente reflejar el odio para mí incomprensible, ya que a mi juicio constituyen un magnífico grupo, que han estado tratando de construir una atmósfera universitaria similar a la de las universidades norteamericanas. Esta conducta del Gobierno, a mi juicio, va a retrasar seriamente el desarrollo del país, por muchas razones entre las cuales se cuenta el hecho de que muchos de los mejores profesores se van a ir del país.
Atentamente,
Warren Ambrose
Profesor de Matemáticas en
Massachussets Institute of Technology
y en la Universidad Nacional de Buenos Aires
Fuente: www.elhistoriador.com.ar
Carta de Warren A. Ambrose a The New York Times
El 29 de julio de 1966, las universidades nacionales fueron intervenidas y ocupadas militarmente en el episodio que se conoce como la “noche de los bastones largos”. Cientos de profesores, alumnos y no docentes que ocupaban varios de los edificios de las facultades de Buenos Aires en defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra fueron salvajemente golpeados por miembros de la Guardia de Infantería de la Policía Federal, enviados por Onganía, quien decretó la intervención a las universidades nacionales y la “depuración” académica, es decir, la expulsión de las casas de altos estudios a los profesores opositores, sin importar su nivel académico. La consecuencia de esta noche negra para la cultura nacional fue el despido y la renuncia de 700 de los mejores profesores de las universidades argentinas, que continuaron sus brillantes carreras en el exterior. A continuación transcribimos una carta del profesor Warren A. Ambrose, Profesor de Matemáticas en Massachussets Institute of Technology (MIT) y en la Universidad Nacional de Buenos Aires, publicada en la sección carta de lectores de The New York Times, el 3 de agosto de 1966.
Carta del profesor Warren A. Ambrose
Buenos Aires, Argentina, 30 de julio de 1966
Carta al Editor
The New York Times
New York, N.Y.
Estimados señores:
Quisiera describirles un brutal incidente ocurrido anoche en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y pedir que los lectores interesados envíen telegramas de protesta al presidente Onganía.
Ayer el Gobierno emitió una ley suprimiendo la autonomía de la Universidad de Buenos Aires y colocándola (por primera vez) bajo la jurisdicción del Ministerio de Educación. El Gobierno disolvió los Consejos Superiores y Directivos de las universidades y decidió que de ahora en adelante la Universidad estaría controlada por los Decanos y el Rector, que funcionarían a las órdenes del Ministerio de Educación. A los Decanos y al Rector se les dio 48 horas de plazo para aceptar esto. Pero los Decanos y el Rector emitieron una declaración en la cual se negaban a aceptar la supresión de la autonomía universitaria.
Anoche a las 22, el Decano de la Facultad de Ciencias, Dr. Rolando García (un meteorólogo de fama que ha sido profesor de la Universidad de California en Los Ángeles), convocó a una reunión del Consejo Directivo, de la Facultad de Ciencias (compuesto de profesores, graduados y estudiantes, con mayoría de profesores) e invitó a algunos otros profesores (entre los que me incluyo), a asistir al mismo. El objetivo de la reunión era asistir al mismo. El objetivo de la reunión era informar a los presentes sobre la decisión tomada por el Rector y los Decanos, y proponer una ratificación de la misma. Dicha ratificación fue aprobada por 14 votos a favor, con una abstención (proveniente de un representante estudiantil).
Luego de la votación, hubo un rumor de que la policía se dirigía hacia la Facultad de Ciencias con el propósito de entrar, que en breve plazo resultó cierto. La policía llegó y sin ninguna formalidad exigió la evacuación total del edificio, anunciando que entraría por la fuerza al cabo de 20 minutos (las puertas de la Facultad habían sido cerradas como símbolo de resistencia –aparte de esta medida no hubo resistencia). En el interior del edificio la gente (entre quienes me encontraba) permaneció inmóvil, a la expectativa. Había alrededor de 300, de los cuales 20 eran profesores y el resto estudiantes y docentes auxiliares. (Es común allí que esa hora de la noche haya mucha gente en la Facultad porque hay clases nocturnas, pero creo que la mayoría se quedó para expresar su solidaridad con la Universidad).
Entonces entró la policía. Me han dicho que tuvieron que forzar las puertas, pero lo primero que escuché fueron bombas, que resultaron ser gases lacrimógenos. Al poco tiempo estábamos todos llorando bajo los efectos de los gases. Luego llegaron soldados que nos ordenaron, a los gritos, pasar a una de las aulas grandes, donde nos hizo permanecer de pie, con los brazos en alto, contra una pared. El procedimiento para que hiciéramos eso fue gritarnos y pegarnos con palos. Los golpes se distribuían al azar y yo vi golpear intencionalmente a una mujer –todo esto sin ninguna provocación. Estoy completamente seguro de que ninguno de nosotros estaba armado, nadie ofreció resistencia y todo el mundo (entre quienes me incluyo) estaba asustado y no tenía la menor intención de resistir. Estábamos todos de pie contra la pared –rodeados por soldados con pistolas, todos gritando brutalmente (evidentemente estimulados por lo que estaban haciendo –se diría que estaban emocionalmente preparados para ejercer violencia sobre nosotros). Luego, a los alaridos, nos agarraron a uno por uno y nos empujaron hacia la salida del edificio. Pero nos hicieron pasar entre una doble fila de soldados, colocados a una distancia de diez pies entre sí, que nos pegaban con palos o culatas de rifles y que nos pateaban rudamente en cualquier parte del cuerpo que pudieran alcanzar. Nos mantuvieron incluso a suficiente distancia uno de otro de modo que cada soldado pudiera golpear a cada uno de nosotros. Debo agregar que los soldados pegaron tan brutalmente como les era posible y yo (como todos los demás) fui golpeado en la cabeza, en el cuerpo, y en donde pudieron alcanzarme. Esta humillación fue sufrida por todos nosotros –mujeres, profesores distinguidos, el Decano y Vicedecano de la Facultad, auxiliares docentes y estudiantes. Hoy tengo el cuerpo dolorido por los golpes recibidos pero otros, menos afortunados que yo, han sido seriamente lastimados. El profesor Carlos Varsavsky, director del nuevo Radioobservatorio de La Plata, recibió serias heridas en la cabeza, un ex secretario de la Facultad (Simón) de 70 años de edad fue gravemente lastimado, como asimismo Félix González Bonorino, el geólogo más eminente del país.
Después de esto, fuimos llevados a la comisaría seccional en camiones, donde nos retuvieron un cierto tiempo, después del cual los profesores fuimos dejados en libertad sin ninguna explicación. Según mi conocimiento, los estudiantes siguen presos. A mí me pusieron en libertad alrededor de las 3 de la mañana, de modo que estuve con la policía alrededor de cuatro horas.
No tengo conocimiento de que se haya ofrecido ninguna explicación por este comportamiento. Parece simplemente reflejar el odio para mí incomprensible, ya que a mi juicio constituyen un magnífico grupo, que han estado tratando de construir una atmósfera universitaria similar a la de las universidades norteamericanas. Esta conducta del Gobierno, a mi juicio, va a retrasar seriamente el desarrollo del país, por muchas razones entre las cuales se cuenta el hecho de que muchos de los mejores profesores se van a ir del país.
Atentamente,
Warren Ambrose
Profesor de Matemáticas en
Massachussets Institute of Technology
y en la Universidad Nacional de Buenos Aires
Fuente: www.elhistoriador.com.ar
jueves, 23 de julio de 2009
HANIF KUREISHI RECUPERA EL PULSO DE SUS MEJORES RELATOS CON SU NUEVA NOVLEA "ALGO QUE CONTARTE" - www.laprensa.com.ar
Generación en penumbras
07.06.2009 | El texto funciona como radiografía social y política del Reino Unido desde los años 70 hasta la actualidad, Repasa con sentido del humor los escombros de un grupo humano al que solo le quedaba la búsqueda del placer.
Considerado su libro más ambicioso después de "El álbum negro", la nueva obra de Kureishi es una novela polifónica en la que tiene la voz cantante un psicoanalista y escritor de mediana edad, Jamal Khan, cuya vida sosegada se ve turbada por el idilio entre su hermana Miriam -una insignificante traficante de drogas y distribuidora de videos porno- y su mejor amigo, Henry, un dramaturgo refinado.
A partir de este amor tan imposible como real, Jamal tiene que afrontar una crisis existencial: es que este idilio entre personas tan diferentes, que viven su amor sin tapujos ni convencionalismos, hace que el protagonista entre en una crisis existencial y vuelva la mirada hacia el pasado, ansioso por revivir antiguas pasiones.
En esa búsqueda, entre reminiscencias y reencuentros algo turbadores con viejos conocidos, Jamal iniciará un viaje por su adolescencia y juventud, además de por la cambiante realidad política y social de la Inglaterra de los últimos treinta años.
A lo largo de sus casi quinientas páginas, el personaje exhibe tal diversidad de actitudes y comportamientos -intelectual socialmente eficiente, impulsivo sexual, padre cómplice y apático desinteresado- que, en función de cada una de esas máscaras, la rememoración que va haciendo de sus rupturas amorosas adquiere una perspectiva variable e inconstante.
LOS SECRETOS
"Los secretos son mi moneda particular: trafico con ellos para vivir. Los secretos del deseo, de lo que la gente quiere de verdad, y de lo que más miedo le da. Los secretos de por qué el amor es difícil, el sexo complicado, la vida un dolor y la muerte tan cercana y no obstante aparcada bien lejos", monologa Jammal al comienzo de la novela.
"¿Por qué el placer y el castigo están estrechamente relacionados? ¿Cómo hablan nuestros cuerpos? ¿Por qué nos ponemos enfermos? ¿Por qué deseas fracasar? ¿Por qué es tan difícil soportar el placer?", reflexiona planteando una serie de interrogantes que, se adivina, son los mismos que se formula el autor.
A partir de esta historia, Kureishi aporta el retrato de una sociedad decepcionada políticamente y falta de líderes revolucionarios, y de una juventud sin modelos éticos y con enormes vacíos ideológicos que sólo busca recrearse en el placer.
El escritor se enfrenta a este escenario desolador con sentido del humor, y su novela, que funciona como una larga y reparadora confesión, tal su tendencia a la libre asociación de ideas y personajes que en este caso deja un agradable sabor de boca, como si por fin Jamal, tan paranoico y tan entrañable, hubiera encontrado su identidad perdida a través del relato.
Con esta novela, Kureishi alcanza un grado tan eficiente de su arte narrativo que engarza tramas y personajes, historias pasadas y presentes, relaciones y rupturas en un heterogéneo mosaico que parece contenerlo todo.
El escritor alcanzó la fama como guionista del filme de Stephen Frears "Ropa limpia, negocios sucios" y, un par de años más tarde escribió "El Buda de los suburbios", obra de culto a la que siguieron títulos como "El álbum negro" o "Intimidad", en la que desnudó sus propias emociones y pensamientos cuando decidió abandonar a su mujer y sus hijos.
A LAS RAICES
En "Algo que contarte" -recién editado por el sello Anagrama-, Kureishi retoma las cuestiones que lo obsesionan: el cambio social, la política y la inmigración.
En esta novela, de nuevo aparentemente autobiográfica, el autor aparece reflejado en el protagonista, que al igual que él vivió el psicoanálisis como una vivencia liberadora y que también realizó en su juventud un viaje a Pakistán en busca de sus orígenes.
El autor reflexiona además sobre la sociedad inglesa, una sociedad que, según él mismo comentó durante su reciente visita a España, "ha llevado a cabo una revolución positiva hacia la pluralidad, evolucionando hasta convertirse en multirracial y multicultural".
"Todo ello mediante una larga lucha, dolorosa, que aún continúa y que implica cambios en la identidad británica, cambios necesarios y que hay que aceptar", expresó.
07.06.2009 | El texto funciona como radiografía social y política del Reino Unido desde los años 70 hasta la actualidad, Repasa con sentido del humor los escombros de un grupo humano al que solo le quedaba la búsqueda del placer.
Considerado su libro más ambicioso después de "El álbum negro", la nueva obra de Kureishi es una novela polifónica en la que tiene la voz cantante un psicoanalista y escritor de mediana edad, Jamal Khan, cuya vida sosegada se ve turbada por el idilio entre su hermana Miriam -una insignificante traficante de drogas y distribuidora de videos porno- y su mejor amigo, Henry, un dramaturgo refinado.
A partir de este amor tan imposible como real, Jamal tiene que afrontar una crisis existencial: es que este idilio entre personas tan diferentes, que viven su amor sin tapujos ni convencionalismos, hace que el protagonista entre en una crisis existencial y vuelva la mirada hacia el pasado, ansioso por revivir antiguas pasiones.
En esa búsqueda, entre reminiscencias y reencuentros algo turbadores con viejos conocidos, Jamal iniciará un viaje por su adolescencia y juventud, además de por la cambiante realidad política y social de la Inglaterra de los últimos treinta años.
A lo largo de sus casi quinientas páginas, el personaje exhibe tal diversidad de actitudes y comportamientos -intelectual socialmente eficiente, impulsivo sexual, padre cómplice y apático desinteresado- que, en función de cada una de esas máscaras, la rememoración que va haciendo de sus rupturas amorosas adquiere una perspectiva variable e inconstante.
LOS SECRETOS
"Los secretos son mi moneda particular: trafico con ellos para vivir. Los secretos del deseo, de lo que la gente quiere de verdad, y de lo que más miedo le da. Los secretos de por qué el amor es difícil, el sexo complicado, la vida un dolor y la muerte tan cercana y no obstante aparcada bien lejos", monologa Jammal al comienzo de la novela.
"¿Por qué el placer y el castigo están estrechamente relacionados? ¿Cómo hablan nuestros cuerpos? ¿Por qué nos ponemos enfermos? ¿Por qué deseas fracasar? ¿Por qué es tan difícil soportar el placer?", reflexiona planteando una serie de interrogantes que, se adivina, son los mismos que se formula el autor.
A partir de esta historia, Kureishi aporta el retrato de una sociedad decepcionada políticamente y falta de líderes revolucionarios, y de una juventud sin modelos éticos y con enormes vacíos ideológicos que sólo busca recrearse en el placer.
El escritor se enfrenta a este escenario desolador con sentido del humor, y su novela, que funciona como una larga y reparadora confesión, tal su tendencia a la libre asociación de ideas y personajes que en este caso deja un agradable sabor de boca, como si por fin Jamal, tan paranoico y tan entrañable, hubiera encontrado su identidad perdida a través del relato.
Con esta novela, Kureishi alcanza un grado tan eficiente de su arte narrativo que engarza tramas y personajes, historias pasadas y presentes, relaciones y rupturas en un heterogéneo mosaico que parece contenerlo todo.
El escritor alcanzó la fama como guionista del filme de Stephen Frears "Ropa limpia, negocios sucios" y, un par de años más tarde escribió "El Buda de los suburbios", obra de culto a la que siguieron títulos como "El álbum negro" o "Intimidad", en la que desnudó sus propias emociones y pensamientos cuando decidió abandonar a su mujer y sus hijos.
A LAS RAICES
En "Algo que contarte" -recién editado por el sello Anagrama-, Kureishi retoma las cuestiones que lo obsesionan: el cambio social, la política y la inmigración.
En esta novela, de nuevo aparentemente autobiográfica, el autor aparece reflejado en el protagonista, que al igual que él vivió el psicoanálisis como una vivencia liberadora y que también realizó en su juventud un viaje a Pakistán en busca de sus orígenes.
El autor reflexiona además sobre la sociedad inglesa, una sociedad que, según él mismo comentó durante su reciente visita a España, "ha llevado a cabo una revolución positiva hacia la pluralidad, evolucionando hasta convertirse en multirracial y multicultural".
"Todo ello mediante una larga lucha, dolorosa, que aún continúa y que implica cambios en la identidad británica, cambios necesarios y que hay que aceptar", expresó.
LA CONFUSION COMO SIMBOLO DE UNA EPOCA EN UNA NOVELA DE CARLOS FRANZ
Una trama color sangre
12.07.2009 | Del final de las utopías a la negación de la muerte, de los años 70 a este momento en que el culto al cuerpo y el temor a envejecer son una constante, trata la novela "Almuerzo de vampiros", del autor chileno.
Carlos Franz refleja en "Almuerzo de vampiro" a la manera de una parábola los cambios producidos en los últimos cuarenta años, especialmente de este lado del mundo.
La noticia de que un hombre que se creía muerto podría estar vivo dispara una historia contada por un narrador anónimo que alterna el pasado de los años 70 con el presente, un tiempo nuevo que nos devuelve una imagen diferente en el espejo.
¿Que significa la pérdida de una épica? "Yo no idealizo las circunstancias históricas que nos han tocado vivir, creo que eso es ingenuo porque a cada generación le toca perder una épica. Todos nos hemos hecho en la juventud cierta ilusión del mundo, cierta idea que se ve desmentida con los años. Dudo mucho que alguien tenga tanta suerte de decir, "he visto cumplirse los ideales..", afirmó el escritor.
CON EXPERIENCIA
Para el autor de las novelas "Santiago Cero", "El lugar donde estuvo el Paraíso" y "El desierto", a cada generación le corresponde una experiencia histórica. A mí me gusta insistir en esto porque creo es la medida en que trato que una historia sea universal y no la expresión de una época y un lugar determinado".
"Es cierto que lo que nos ha tocado a Chile, la Argentina y otros países, es la muerte de las utopías, o su desdibujamiento hasta ser irreconocible, como en la novela -publicada por Alfaguara- le pasa al profesor convertido en maestrito. La lengua de los nobles ideales, transformada en el mejor de los casos en una lengua práctica, pragmática, y en el peor, grosera y grotesca", ilustra.
Y precisa: "Quien tenga entre 40 y 50 años alcanzó a vivir una época que parecía iba a durar para siempre. Esos ideales definían el mundo de un modo categórico. A finales de los 80 todo se desdibujó. Se vivieron dos experiencias ideológicas muy fuertes y me interesaba expresarlo con un personaje doble".
DESAFIOS DE EPOCA
"Está el profesor que enseña un humanismo que cree en las virtudes y enseña la lengua a sus alumnos para hacerlos más humanos, pero luego al narrador esta enseñanza no le sirve frente a un mundo de feroces desafíos. Y aparece el maestrito que lo educa para la vida, en los bajos fondos de la noche, en los reversos de esos ideales", compara.
Una de las "experiencias fascinantes de escribir literatura", describe Franz, es la posibilidad "de reflexionar a través de la ficción sobre la experiencia de vivir en el mundo. En el proceso de escribir me topé con el símbolo de los vampiros".
"¿Como hemos vivido tanto y cambiado tanto y seguimos siendo los mismos? Qué símbolo hay en la literatura ...el vampiro. Sigue siendo el mismo a través de los siglos pero no tiene alma, la ha perdido. El culto al cuerpo contemporáneo, a la juventud eterna, es un sacrificio del alma, mientras el cuerpo permanezca joven. El vampiro transa la inmortalidad del alma por la del cuerpo y al final termina hecho de pura experiencia", apunta Franz.
El autor de los relatos reunidos en "La prisionera" menciona también el culto a la adolescencia -la juventud es un concepto mucho más noble, el momento en que la experiencia se equilibra con la potencia-. "Pero hoy, basta verlo en el cine, los galanes son adolescentes imberbes como Leonardo Di Caprio. Esto dice de un ideal social de permanecer inocente, de no saber, de no pasar por la experiencia".
La autocomplacencia que sobrevuela toda la novela, observa Franz, "tapa un profundo desencanto. Es inevitable que aquel que pretende permanecer siempre joven, deba reconocer en la soledad del espejo que se ha desdibujado. El espejo no le devuelve esa imagen. Hay un momento de honestidad, que si no es propia te la obligan los demás. El dolor del vampiro, como se ve en el Drácula clásico, al querer enamorarse de verdad y sentir que ya no puede".
DOLOR DE VAMPIRO
Haciendo hincapié en el vampirismo de esta época, el autor chileno alude a la negación de la muerte: "Ninguna sociedad ha vivido como la nuestra esa negación, siempre las sociedades han tenido una relación con el más allá, una preparación para la muerte, y no hablo solamente del modelo cristiano".
El lenguaje es otro tema, advierte el escritor, "porque he vivido los últimos diez años de mi vida fuera de Chile, también mi infancia, y tengo una relación conflictiva con mi dialecto. Cuando vivía aquí me decían el chileno y aprendí a hablar en argentino. Después fui a vivir a Chile y me decían el Che. Ahora lo vivo como una riqueza del idioma y sus infinitas posibilidades".
En la novela, comenta Franz, hay un lunfardo chileno y quise agregar un glosario pero no al final como la novela decimonónica. Interrumpo la novela para definir una palabra y en ese proceso no se da una definición de diccionario, se lo explica en función de su valor subconsciente".
"¿Qué querrá decir .. ? No puede ser gratuito que en Chile la talla o la medida -como la de la ropa- sea sinónimo de broma, quiere decir que en este país cada vez que decimos una broma, una talla, estamos echando a la broma las medidas, las proporciones de las cosas. Me gusta encontrar esas lecturas del subconsciente colectivo", reflexiona.
12.07.2009 | Del final de las utopías a la negación de la muerte, de los años 70 a este momento en que el culto al cuerpo y el temor a envejecer son una constante, trata la novela "Almuerzo de vampiros", del autor chileno.
Carlos Franz refleja en "Almuerzo de vampiro" a la manera de una parábola los cambios producidos en los últimos cuarenta años, especialmente de este lado del mundo.
La noticia de que un hombre que se creía muerto podría estar vivo dispara una historia contada por un narrador anónimo que alterna el pasado de los años 70 con el presente, un tiempo nuevo que nos devuelve una imagen diferente en el espejo.
¿Que significa la pérdida de una épica? "Yo no idealizo las circunstancias históricas que nos han tocado vivir, creo que eso es ingenuo porque a cada generación le toca perder una épica. Todos nos hemos hecho en la juventud cierta ilusión del mundo, cierta idea que se ve desmentida con los años. Dudo mucho que alguien tenga tanta suerte de decir, "he visto cumplirse los ideales..", afirmó el escritor.
CON EXPERIENCIA
Para el autor de las novelas "Santiago Cero", "El lugar donde estuvo el Paraíso" y "El desierto", a cada generación le corresponde una experiencia histórica. A mí me gusta insistir en esto porque creo es la medida en que trato que una historia sea universal y no la expresión de una época y un lugar determinado".
"Es cierto que lo que nos ha tocado a Chile, la Argentina y otros países, es la muerte de las utopías, o su desdibujamiento hasta ser irreconocible, como en la novela -publicada por Alfaguara- le pasa al profesor convertido en maestrito. La lengua de los nobles ideales, transformada en el mejor de los casos en una lengua práctica, pragmática, y en el peor, grosera y grotesca", ilustra.
Y precisa: "Quien tenga entre 40 y 50 años alcanzó a vivir una época que parecía iba a durar para siempre. Esos ideales definían el mundo de un modo categórico. A finales de los 80 todo se desdibujó. Se vivieron dos experiencias ideológicas muy fuertes y me interesaba expresarlo con un personaje doble".
DESAFIOS DE EPOCA
"Está el profesor que enseña un humanismo que cree en las virtudes y enseña la lengua a sus alumnos para hacerlos más humanos, pero luego al narrador esta enseñanza no le sirve frente a un mundo de feroces desafíos. Y aparece el maestrito que lo educa para la vida, en los bajos fondos de la noche, en los reversos de esos ideales", compara.
Una de las "experiencias fascinantes de escribir literatura", describe Franz, es la posibilidad "de reflexionar a través de la ficción sobre la experiencia de vivir en el mundo. En el proceso de escribir me topé con el símbolo de los vampiros".
"¿Como hemos vivido tanto y cambiado tanto y seguimos siendo los mismos? Qué símbolo hay en la literatura ...el vampiro. Sigue siendo el mismo a través de los siglos pero no tiene alma, la ha perdido. El culto al cuerpo contemporáneo, a la juventud eterna, es un sacrificio del alma, mientras el cuerpo permanezca joven. El vampiro transa la inmortalidad del alma por la del cuerpo y al final termina hecho de pura experiencia", apunta Franz.
El autor de los relatos reunidos en "La prisionera" menciona también el culto a la adolescencia -la juventud es un concepto mucho más noble, el momento en que la experiencia se equilibra con la potencia-. "Pero hoy, basta verlo en el cine, los galanes son adolescentes imberbes como Leonardo Di Caprio. Esto dice de un ideal social de permanecer inocente, de no saber, de no pasar por la experiencia".
La autocomplacencia que sobrevuela toda la novela, observa Franz, "tapa un profundo desencanto. Es inevitable que aquel que pretende permanecer siempre joven, deba reconocer en la soledad del espejo que se ha desdibujado. El espejo no le devuelve esa imagen. Hay un momento de honestidad, que si no es propia te la obligan los demás. El dolor del vampiro, como se ve en el Drácula clásico, al querer enamorarse de verdad y sentir que ya no puede".
DOLOR DE VAMPIRO
Haciendo hincapié en el vampirismo de esta época, el autor chileno alude a la negación de la muerte: "Ninguna sociedad ha vivido como la nuestra esa negación, siempre las sociedades han tenido una relación con el más allá, una preparación para la muerte, y no hablo solamente del modelo cristiano".
El lenguaje es otro tema, advierte el escritor, "porque he vivido los últimos diez años de mi vida fuera de Chile, también mi infancia, y tengo una relación conflictiva con mi dialecto. Cuando vivía aquí me decían el chileno y aprendí a hablar en argentino. Después fui a vivir a Chile y me decían el Che. Ahora lo vivo como una riqueza del idioma y sus infinitas posibilidades".
En la novela, comenta Franz, hay un lunfardo chileno y quise agregar un glosario pero no al final como la novela decimonónica. Interrumpo la novela para definir una palabra y en ese proceso no se da una definición de diccionario, se lo explica en función de su valor subconsciente".
"¿Qué querrá decir .. ? No puede ser gratuito que en Chile la talla o la medida -como la de la ropa- sea sinónimo de broma, quiere decir que en este país cada vez que decimos una broma, una talla, estamos echando a la broma las medidas, las proporciones de las cosas. Me gusta encontrar esas lecturas del subconsciente colectivo", reflexiona.
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